La Oreja de Van Gogh durante su concierto en Barcelona el 6 de noviembre de 2026

Podéis contar con nosotros desde Barcelona: La Oreja de Van Gogh

No sé ni por dónde empezar… Lo que vivimos anoche todavía lo estamos asimilando. Resaca emocional, o postconcierto, como se suele decir. Y es que el Palau Sant Jordi de Barcelona, lleno hasta reventar, recibió con los brazos abiertos a uno de mis grupos de infancia: La Oreja de Van Gogh.

¡Bona tarda i bona hora, Tontacos Neuróticos!

La Oreja de Van Gogh en Barcelona: una noche especial

La Oreja de Van Gogh durante su concierto en Barcelona el 6 de noviembre de 2026

Ayer, 6 de noviembre, el Palau Sant Jordi vivió una noche cargada de nostalgia, risas, lágrimas, saltos y canciones a grito pelado. Parecía un karaoke multitudinario. La música de uno de los grupos míticos de nuestro país volvió a reunir a miles de personas.

Los días 7, 26 y 27 de noviembre, Barcelona volverá a recibir a La Oreja de Van Gogh en otras tres citas. Desde TN Radio, un medio que lleva 15 años acompañándolos desde sus inicios, no podíamos faltar a una de estas cuatro noches en la Ciudad Condal.

Con este, ya son cuatro los conciertos del grupo a los que he asistido desde que tengo uso de razón. El primero con Amaia Montero. Quizás por eso estaba especialmente nerviosa. Cuando tenía cinco años, la escuchaba en la radio. Ayer, por primera vez, iba a verla en directo con el grupo.

Durante los primeros conciertos de esta gira me aparecieron algunos vídeos en redes sociales. Pero decidí no ver más. Quería sorprenderme cuando llegara el momento de vivirlo en Barcelona. Y así ha sido.

El concierto comenzó a las 21:12 h, no veinte minutos más tarde como he leído en algún sitio. Lo sé porque, en cada concierto que cubro, miro el reloj cuando suena la primera nota.

Tres minutos después, con la banda ya sobre el escenario y los primeros acordes de 20 de enero, apareció Amaia, vocalista del grupo. Lo hizo subida a una plataforma.

No faltaron los gritos de «¡Amaia, Amaia, Amaia!». Ella respondió dando las gracias al público. Tampoco faltaron mis ojos acuosos mientras sujetaba el móvil para grabar aquel inicio.

Quiero hacer aquí un pequeño paréntesis sobre los vídeos. Y quiero que me creáis cuando os digo que, desde mi fila 3 de la zona de prensa del Palau Sant Jordi, se escuchaba bien. Amaia estuvo afinada y entonada durante el concierto. Y eso que, como siempre pasa, la emoción fue creciendo a medida que avanzaba la noche.

Mi consejo si vais a verlos es que grabéis, sí, pero sobre todo que escuchéis. El sonido de los vídeos no es el mismo que estábamos escuchando en directo. Al menos, no desde la zona en la que estábamos nosotros.

Los momentos más emocionantes del concierto

La misma plataforma que sacó a Amaia al escenario volvió a elevarla seis canciones después. Fue durante Mariposa. La cantante quedó suspendida en lo más alto del Sant Jordi, en un ambiente de otra galaxia. El fondo estaba lleno de estrellas y el público, completamente entregado a la canción.

Dos canciones después llegó otro de los momentos más emocionantes. Xabi San Martín se sentó al piano para tocar y cantar Tan Guapa. Poco después, Amaia se unió a él para interpretarla a dúo.

Al terminar, ambos se fundieron en un largo abrazo. Fue entonces cuando la propia cantante nos confesó que aquella canción había sido el detonante de su reconciliación. Al escucharla, pensó que estaba escrita para ella y decidió escribirle. El resto, como se suele decir, ya es historia.

A petición de la cantante llegó otro momento precioso. Las linternas de los móviles se encendieron y todo el Palau Sant Jordi se iluminó. Así sonó Cuéntame al oído, otro de los grandes temas del grupo.

Y, para sorpresa de muchos de los que estábamos allí, llegaron unos tímidos acordes de una canción muy especial para el público catalán. Con todo el respeto del mundo, empezaron a sonar unas notas de Boig per tu, de Sau, un auténtico himno de aquí.

Amaia se disculpó por su acento, pero aquel gesto con el público catalán fue muy bonito. Pocos artistas tienen ese detalle.

Si algo podemos destacar, como catalana que soy, es que muchos artistas que vienen a Barcelona se rinden a la ciudad. Tal y como dijo Amaia al principio del concierto, el de Barcelona es un público muy especial.

Momentos «random» del concierto

Tengo que destacar dos momentos «random» o, al menos, así los viví yo.

El primero fue ver a Xabi, al finalizar Vestido Azul, tocando el theremín. Básicamente, se trata de uno de los primeros instrumentos musicales electrónicos. Yo lo conocí a través del compositor Pablo Lluch, que subió un vídeo tocándolo.

Lo curioso es que funciona con las manos, sin necesidad de tocar el instrumento. El sonido se produce mediante ondas electromagnéticas. También tuve que explicárselo a mis compañeras de al lado, que se quedaron con cara de WTF al verlo tocar.

El segundo momento «random» no se lo voy a perdonar a Haritz Garde, batería del grupo. ¡Porque se fue de ritmo! Fue durante la versión «chasis» que se marcaron de otro de los grandes éxitos de la banda. Además, es mi canción favorita: POP, más conocida por muchos como La Reina del Pop.

Lo que está claro es que había complicidad entre ellos. Otro ejemplo lo vivimos durante La chica del gorro azul. Amaia se acercó directamente al bajista del grupo, Álvaro Fuentes, y le colocó un sombrero azul.

A ellos se les sumó el talento de Imanol Goikoetxea a la guitarra.

El público de Barcelona canta los grandes éxitos de La Oreja de Van Gogh

Para no alargarme más, solo puedo decir que lo que vivimos anoche fue inolvidable y mágico.

El público estuvo entregado al 100 % desde el principio hasta el final. El concierto duró aproximadamente una hora y 35-40 minutos. Durante ese tiempo, los asistentes cantaron a pleno pulmón todos los grandes éxitos del grupo.

Sonaron 20 de enero, El último vals, Dulce locura, París, Cuéntame al oído, POP, La playa, 28 y Soledad, entre muchas otras.

Y no podía faltar Rosas. Fue la última canción antes del pequeño parón que hacen los artistas antes de la traca final. Mientras la banda se marchaba para coger un poquito de aire, el público cantó a cappella el estribillo de la canción.

Después llegó el tramo final del concierto. Sonaron otros grandes éxitos como Perdida, Cuídate, Muñeca de trapo y, por supuesto, la canción que da título a esta crónica: Puedes contar conmigo.

Porque sí. Porque este medio, que lleva 15 años en el mundo online, seguirá apoyando tanto a la banda como a Leire Martínez en su etapa en solitario. También lo hicimos en su día con Amaia Montero cuando se separó del grupo. Y seguiremos apoyando a todos los artistas de nuestro país y del ámbito internacional que nos regalan su talento durante tantos años.

También quiero dedicar unas palabras a quienes critican que no haya coreografías o que se hayan cambiado algunos tonos o ritmos de las canciones.

Primero, me pregunto si han asistido a muchos conciertos de La Oreja de Van Gogh. Que yo sepa, al menos en los que he vivido, nunca nos han ofrecido una primera mitad de la Super Bowl en cuanto a coreografías.

Y, por otro lado, hay artistas de gran renombre en nuestro país, a los que también apoyamos desde este medio, que han bajado los tonos o cambiado el ritmo de muchos de sus éxitos porque ya no llegan a ellos como antes. Es algo normal y habitual cuando pasan los años. No debería sorprendernos.

Reportaje fotográfico del concierto de La Oreja de Van Gogh en Barcelona

Dicho esto, vamos ahora con el reportaje fotográfico del concierto, realizado por nuestra compañera fotógrafa Julia Cabré.

¡Esperamos que os guste!

  • La Oreja de Van Gogh durante su concierto en Barcelona el 6 de noviembre de 2026

Como siempre, queremos agradecer a Xènia y a todo el equipo de The Project su confianza en nuestro medio. Gracias por seguir contando con TN Radio para difundir el talento que tenemos a nivel nacional e internacional y por hacer posibles noches como la de ayer.

Finalmente, y, si no os queréis perder todos los conciertos a los que asistimos desde TN Radio, podéis hacer click en el siguiente botón:

Y, ya sabéis Tontacos Neuróticos…A vivir que son… ¡TWO DAYS!